Poemas virales

EL NUEVO VIRUS

-Bésame igual, ya estamos condenados.
Moriremos hoy o el siglo que viene
y en este abrazo te doy mi corazón
agitado, febril, cansado de distancia.

El nuevo virus ha tocado mi puerta
y le he dicho que por esta noche.
voy a dejar caer la mascarilla, sin reservas.

Será una muestra de mi amor por ti
o el desapego absoluto de mi misma.
¡Corramos el riesgo! ¡Por favor, no te vayas!

NO PUEDO LLORAR

Mi cara en la ventana es una sombra
y en la calle,
el viento amontona la hojarasca
con impávida indolencia.
Mi padre ha muerto.
Me he quedado huérfana
como las hojas que atropella el otoño,
No puedo llorar,
la muerte, también tiene sus razones.

APRENDER A VIVIR

Amor, tenemos que hallar el modo
de volver a encontrarnos otra vez felices,
con los ojos en los ojos y tu boca en la mía.
Siento que el miedo se expande más que el virus

Dejemos atrás la sospecha de la fiebre
que acalora mis razones y las tuyas, tan idénticas.
Vencer el temor a ser débiles en la tormenta,
porque solo somos un retazo de humanidad.

Amor, hay que aprender a vivir de nuevo,
radiantes de temor y cautelosos de por vida.
Con las mismas debilidades pero nuevas fortalezas,
buscando siempre el sol, entre penumbras.

ESTOY ENFERMA

De pronto estoy enferma
y con ardor de garganta.
El miedo me duele en el estómago.
Dejó de reír mi boca llena de piedras
y un temblor de follaje me sacude
como el soplo que golpea una rama.
Es el virus que ha entrado en mi sistema.
Me ha tocado son sus palpos de araña
y me lleva con él, entre las fiebres.

En un sueño real de madrugada,
camino por la casa ahora extraña
ahogándome de pavor y al toser me pregunto
¿Soy la misma o he mutado?

PÁJAROS EN LA VENTANA

Hay tantos pájaros en la ventana
que es difícil saber si hablan o pían.
Yo creo que discuten a dónde volar hoy
y trazan con su voces un mapa de corrientes
en el aire, un GPS de plumas y picos dichosos.
Nada altera esta vecindad, me ignoran a sus anchas
Así como llegaron se van y me siguen ignorando
con sus palabras de pajarillos autosuficientes.
Dicen adiós y entonces comienzo a extrañarlos.
La jaula de mi casa, me impide seguirlos en su vuelo.

Claudia Villafañe Correa es escritora, poeta, gestora cultural. Nacida en Salta Capital, Argentina. Creadora de talleres de poesía y pintura para niños y adolescentes en fundaciones y colegios de Salta. Su novela “La doncella del viento” se ha escolarizado y forma parte de la cuadricula de colegios de la provincia de Salta. Es presidente del Movimiento Poético Mundial por Salta Capital. Embajadora de la Diáspora Cultural de Conocoto Ecuador. Ha ganado múltiples premios literarios y publicado diversos libros.

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