Nanocosmos: visiones artísticas de la ciencia

En el siguiente ensayo, Miguel Lozano explica y contextualiza la obra de la artista ensenadense Alba Aguirre, quien mezcla arte con ciencia en una amalgama única.

La exposición Nanocosmos: visiones artísticas de la ciencia de Alba Esperanza Aguirre, es una interesante y compleja amalgama de arte, ciencia y cultura. La meticulosamente elaborada exposición consta de un total de diez piezas bidimensionales en gran formato de diferentes técnicas que van desde el carboncillo, la acuarela, pastel, tinta y grafito. Cada una inspirada en descubrimientos de ciencias exactas, la mayoría publicados por investigadores de Ensenada en las ramas de la física y la astronomía. La exposición se presentó por primera vez en vestíbulo del Centro Estatal de las Artes (CEART) Ensenada el 25 de febrero de 2022, y posteriormente en la sala de usos múltiples del CEART Tecate, Baja California el 15 de junio de 2022.

Las obras son producto de un arduo trabajo y el compromiso de la artista por el quehacer artístico pero también por la divulgación científica. Al conocer su trasfondo, se revela un delicado entramado que no hace más que mejorar con la reflexión y el conocimiento. Estas obras nos revelan lo sublime de la composición geométrica, lo complejo del pensamiento humano, las fronteras científicas que seguimos superando y el potencial expresivo del arte. Todo en una sola serie.

Desde mi punto de vista, la creación de una obra con estas características es comprensible al conocer a detalle el contexto sociocultural de Ensenada, denominada “ciudad del conocimiento” en 2011, ciudad donde la artista nació y creció, la cual alberga importantes centros de investigación y es hogar de una gran cantidad de científicos de muchas partes del mundo. Es relativamente fácil para un habitante de Ensenada tener contacto, aunque sea por accidente, con alguno de los muchos eventos de divulgación que se realizan en la ciudad, e interesarse por la ciencia a una temprana edad.

Alba Aguirre nació en 1987. Inició su carrera artística como estudiante de la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) en 2008. Esta universidad fue fundada oficialmente en 1957, poco tiempo después de la constitución de Baja California como estado libre y soberano. Actualmente es considerada una de las mejores universidades del país y en Ensenada tiene varios campus enfocados en diversas carreras, destacándose las de ciencias exactas como física, biología, matemáticas aplicadas, ciencias ambientales, entre otras. Por supuesto, en la misma ciudad también se cuenta con una Facultad de Artes, que oferta las carreras de artes plásticas y música.

Las primeras obras de la artista fueron descritas como “viscerales” por sus profesores, quienes pensaron que su carrera trataría de lleno sobre crítica social a través del arte. Esto no sorprende al revisar estos primeros trabajos, que se enfocaban en problemáticas sociales con una fuerte carga expresionista. Sin embargo, su estilo y metas cambiaron gracias a un momento de sinapsis cuando observó un rayo en el horizonte, fenómeno al que antes no le prestó suficiente atención. Este simple suceso desencadenó una serie de asociaciones que la impulsaron a incluir ese fenómeno en su obra de alguna forma, ya sea literal o metafórica. Llegó al libro Sobre la creatividad del físico cuántico David Bohm. En él, el autor compara el proceso creativo del artista con el del científico, encontrando sorprendentes puntos en común.

Ejemplo de una de las primeras obras de Alba Aguirre.

Pero durante algún momento en la historia, se llegó a pensar que ambas disciplinas estaban divididas por un muro infranqueable, casi como polos opuestos. Las artes, se decía, necesitan intuición, romper las reglas. Las ciencias, en cambio, requieren lógica, principios, exactitud, precisión. Pero el artista debe seguir un riguroso proceso lógico para llegar a su objetivo. Ambas disciplinas requieren creatividad, ambas requieren lógica, ambas pueden ser exactas o intuitivas. El científico debe utilizar su intuición en muchos momentos del proceso científico. Por ejemplo, al formular su hipótesis, o al elegir temas inexplorados para investigación. El artista debe ser preciso en su trazo, en sus ideas, sus conceptos.

Esto llevo a Alba Aguirre a comprender que el dibujo artístico puede asociarse con el conocimiento científico. En múltiples ocasiones los científicos recurren a gráficas, ilustraciones o dibujos para convertir conceptos abstractos en algo visible y por tanto comprensible para los lectores. No sólo en divulgación, también dentro de artículos y libros especializados. La artista indagó más en la obra de otros creadores que también relacionaran arte y ciencia y llegó al trabajo de dos mujeres que la inspiraron particularmente.

Orbital Mechanics,Tatiana Plakhova / complexitygraphics.com

La artista rusa Tatiana Plakhova crea obras digitales geométricas, en ocasiones estáticas pero también animadas, denominadas “infográficas” por la misma autora, que representan abstracciones de música y datos científicos. Los resultados son visualmente llamativos, con una paleta contrastante entre los colores oscuros en el fondo y claros al frente, a la manera de una radiografía. Por su parte, la artista inglesa Emma Mcnally también influyó fuertemente en su trabajo. Esta artista, nacida en 1969, crea obras cartográficas con grafito y figuras geométricas que representan datos de diversos campos como la biología, la física e incluso el clima. La influencia de ambas artistas está claramente presente en la obra de Alba Aguirre.

Vasili Kandinski – Amarillo-Rojo-Azul (1925)

Yo agregaría también la influencia del pintor ruso Vasili Kandinski, quien se enfocó muchísimo en interpretar la geometría de pinturas abstractas. Afirmó y trabajó la idea de la sinestesia, y cómo estímulos sensoriales como el sonido pueden remitir a figuras visuales como los colores o las formas geométricas. Las obras de Alba Aguirre funcionan de manera similar ya que son altamente geométricas, abstractas y también apelan a la traducción de conceptos y figuras tridimensionales en puntos y líneas sobre un plano.

Todas estas reflexiones, búsqueda e introspección resultó en un tríptico que sirvió como proyecto final de su licenciatura en artes plásticas en 2013. Esto marcó el inicio de un cambio radical en su obra. Tomó papel milimétrico y trazó líneas, combinó técnicas e inició su nueva odisea creativa con mucha paciencia. Abandonó el expresionismo y la figuración para enfocarse en lo geométrico y lo objetivo. Sus obras requieren muchísimo tiempo de elaboración, en ocasiones dominado por los pequeños detalles que abundan en sus obras de gran formato. Utilizó conceptos científicos de ramas como la astronomía y la óptica para crear obras que buscan ser estéticamente atractivas pero a la vez divulgadoras de nuevos descubrimientos al público.

La exposición Nanocosmos: visiones artísticas de la ciencia es parte de este proyecto, el cual ya ha desarrollado desde hace varios años y me ha tocado testificar gran parte de su evolución. En lo particular, tengo un profundo interés y respeto por la ciencia. Me parece particularmente importante la eterna búsqueda de conocimiento, defensa y promoción de la ciencia por parte de la artista, debido a la época en la que vivimos.

Nuestra vida está inevitablemente influenciada por los descubrimientos científicos, los cuales se multiplicaron exponencialmente a partir de la revolución industrial. Disfrutamos de sus bondades en el momento que consumimos nuestros alimentos, nos subimos a un automóvil, nos comunicamos con nuestros amigos, y hasta en la ropa que vestimos. Damos por hecho la luz eléctrica, los sistemas de refrigeración, los nuevos materiales de construcción y millones de otros beneficios que están sustentados en descubrimientos científicos.

A pesar de todo esto, en años recientes ha surgido una oleada de escepticimos hacia la ciencia. Personas que cuestionan la efectividad de las vacunas, personas que han prefirido tomar decisiones importantes apoyándose en el tarot o la astrología, personas que afirman categóricamente que la tierra es plana y otros más que ponen sus vidas en manos de la pseudomedicina. La reciente pandemia del Covid-19 nos demostró que aunque existan soluciones científicas a los problemas, no sirven tanto si la población está poco informada de temas científicos y descartan evidencia para confiar en rumores e información sin fundamento.

Por una parte, entiendo esta actitud: en ocasiones la ciencia ha sido utilizada para control social o incluso para fines bélicos. Los gobiernos y las corporaciones han mentido sobre la ciencia para defender sus propios intereses. Comprendo el escepticismo de parte de la población hacia la ciencia, y apoyo la noción de que cuestionar a la ciencia es una actitud muy saludable. Lo que me parece mal es reemplazar el pensamiento crítico por la superstición, y la evidencia por el rumor, que parece ser muy común hoy en día.

En cambio, también es evidente que la ciencia aún tiene mucho que ofrecernos y aunque no solucionará todos nuestros problemas, es una poderosa herramienta para lograrlo. Pensemos en las vacunas contra el Covid-19, que se desarrollaron en un tiempo récord y han mostrado excelentes resultados en el mundo. Gracias a ellas podemos salir de nuestras casas y seguir una vida más normal. Y más recientemente los nuevos e impresionantes descubrimientos del telescopio James-Webb nos han abierto aún más los ojos sobre el origen y estructura de nuestro universo. Todos esto inconcebible hace apenas una década.

Imagen del telescopio James Webb.

Conocer la ciencia es encontrar la respuesta a las más grandes preguntas de este universo y desentrañar sus secretos. A pesar de los siglos de ciencia tras nosotros, aún quedan muchos más misterios que descubrir y más cosas por conocer. Por esto es tan importante el trabajo de Alba Aguirre, porque contribuye a la difusión de esta información, en un país donde aún tenemos muchos problemas educativos y de desarrollo científico y tecnológico.

¿Por qué surgió una artista como Alba Aguirre en la ciudad de Ensenada? La respuesta se intuye al comprender el contexto de esta ciudad.

La ciudad del conocimiento

Ensenada, Baja California, una ciudad de aproximadamente 300,000 habitantes ubicada en la costa del Pacífico. Se encuentra aproximadamente a 110 kilómetros de la frontera con Estados Unidos, y por su ubicación geográfica y benévolo clima es un importante centro turístico. Es también una de las ciudades con mayor número de científicos per cápita en el país. Dentro de ella se encuentran importantes institutos, como el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), que fue creado en 1973. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tiene en la ciudad tres centros: el Centro de Nanociencias y Nanotecnologías (CNYN), fundado en 2008 aunque con antecedentes de décadas atrás, el Instituto de Investigaciones Oceanológicas y el Observatorio Astronómico Nacional San Pedro Mártir. Esto además de la ya mencionada UABC que cuenta con sus propios institutos de investigación en diferentes ramas del conocimiento.

Vista panorámica de Ensenada.

La aglomeración de instituciones académicas en esta ciudad tiene como consecuencias que se realicen en ella múltiples eventos de divulgación de la ciencia. Uno de los más importantes es el Festival del conocimiento, impulsado por el CNYN, con la participación de organizaciones públicas y privadas. Cada año se realizan actividades artísticas y científicas que involucran múltiples disciplinas como las artes plásticas, el teatro, la danza, la música y también charlas sobre diferentes temas que van desde la física hasta la antropología.

Cartel del Festival del conocimiento 2023 en Ensenada.

También es notable mencionar la Semana de las ciencias, organizada por la Facultad de ciencias de la UABC, que intenta introducir a los jóvenes a diferentes ramas del conocimiento científico. Durante esta semana, los estudiantes de la facultad presentan proyectos, actividades y dinámicas a niños y adolescentes con la esperanza de que aprendan y quizá se interesen en convertirse en estudiosos o investigadores de aquellos temas. También se incluyen algunas actividades artísticas y culturales.

Cartel de semana de las ciencias 2022 en Ensenada.

Una iniciativa nacional también tiene sede en Ensenada gracias a la UNAM, se trata de la Noche de las estrellas que busca acercar al público en general a la astronomía. Durante esta noche, telescopios se instalan en parques y diferentes locaciones, donde se permite observar los astros sin costo alguno. En otras ubicaciones también se ofrecen charlas y se organizan actividades de divulgación.

La Noche de las ciencias es similar, organizada por múltiples instituciones. Inició en 2017 y se realiza normalmente un fin de semana cada año, inicia de día y termina hasta la noche. Involucra ciencias de la tierra, del mar, astronomía, pero también de ingenierías y disciplinas relacionadas. Se dirigen hacia el público lego y especialmente a niños y adolescentes.

Existen también otras iniciativas dirigidas a adultos, como Alcoholes académicos, que son reuniones de divulgación que ocurren en cervecerías, y en donde diferentes personas presentan algún tema científico con lenguaje común. También está la Casa abierta, donde instituciones como la UNAM y CICESE permiten que visitantes conozcan las instalaciones y el equipo utilizado en investigación.

Como pude apreciarse, los eventos de divulgación son múltiples, por lo que las posibilidades de que una persona común se encuentre, aunque sea por accidente, con uno de ellos es muy alta. Y eso que aún me faltó mencionar algunos. También cabe destacar que Alba Aguirre ha participado en estas iniciativas, como en la Semana del conocimientoNoche de las estrellas y Pint of science entre otras. De forma que su contacto con la ciencia no ha sido fortuito y se encuentra cada ves más inmersa.


Las obras

Como mencioné, la obras de Alba Aguirre se basan en conceptos científicos. En los inicios de su proyecto artístico investigaba independientemente y creaba obras basadas en sus resultados. Pero varios encuentros casuales con científicos la llevaron a tomar conciencia de que en su propia ciudad residían muchos de ellos trabajando cada cual en sus propios descubrimientos. Contactó a varios y les preguntó directamente sobre sus proyectos de investigación.

Nanocosmos surgió durante este proceso. Tres de las obras de esta exposición fueron creadas antes de la búsqueda de científicos locales (“Campo saturado de sustancia”, “Júpiter” y “Portal”). El resto son el resultado de estrechas entrevistas y retroalimentación con varios científicos de Ensenada. Les preguntó sobre sus proyectos y ellos le proporcionaron explicaciones, diagramas y sus tesis, con lo cual creó otras siete piezas inspiradas en esta información.

Visión parcial de la exposición “Nanocosmos” en el Centro Estatal de las artes Tecate.

En esta sección, describiré un poco las obras y también me encuentro en la peculiar situación de intentar explicar los conceptos científicos detrás de las obras, ya que ayudan mucho a la apreciación de las mismas. Aún así, es posible valorar su estética sin poseer un trasfondo científico. Es mi opinión que la lectura de estas obras debe ser intertextual. Es difícil que un espectador comprenda totalmente las implicaciones del trabajo sin ayuda y sin contexto. Este tipo de fusiones en el arte son arriesgadas pero Alba Aguirre logró esta difícil síntesis.

Abigail Fraijo Rodas

La maestra Abigail Fraijo estudió la licenciatura en física en la UABC y la Maestría en ciencias en óptica con orientación en óptica física de CICESE. Nanocosmos incluye tres piezas inspiradas en su tesis de maestría Efecto de la polarización en la formación de LIPSS en bismuto presentada en 2021. LIPSS son siglas en inglés que significan “estructuras periódicas superficiales inducidas por láser”. En este proceso se transforma una superficie lisa en rugosa o irregular a través de láser a nivel nanométrico.

Recientemente se han encontrado algunas aplicaciones para este proceso, por ejemplo, la coloración estructural de superficies. Esto es similar al efecto tornasol que crean las alas de algunos insectos. Al examinarlas microscópicamente, se descubre que no contienen ningún pigmento y que el color es solo un efecto de la refracción de la luz gracias a estructuras diminutas que reflejan únicamente una parte del espectro luminoso. Este efecto podría replicarse gracias a LIPSS. También se utiliza para crear superficies repelentes al agua, sensores plasmónicos, rejillas de difracción y superficies antiadherentes. Es una tecnología que no lleva tanto tiempo de ser investigada, pero avances como los de la maestra Fraijo ayudan al desarrollo de esta tecnología.

Para su tesis, la maestra Fraijo eligió el bismuto como elemento en el cual crearía estas texturas. Este elemento es un metal pesado, pero muy poco tóxico, por lo que ha reemplazado casi en todas sus aplicaciones al plomo, un elemento con propiedades similares pero también con alta toxicidad. El bismuto se utiliza con frecuencia en áreas farmacéuticas, médicas y cosmetológicas.

Alba Aguirre creó tres piezas inspiradas en los hallazgos de la mtra. Fraijo, las cuales que funcionan como tríptico que detalla tres fases del proceso, las cuales detallo a continuación.

Bismuthum

Esta imagen representa tres átomos de bismuto, el cual es el elemento número 83 de la tabla periódica. Esto significa que tiene un núcleo con 83 protones, y también 83 electrones orbitando a su alrededor. Para ilustrar esto gráficamente, la artista abstrajo el átomo de este elemento en sus componentes más representativos: los orbitales atómicos, representados de forma circular y en cada uno de ellos la cantidad de electrones que transita cada orbital. Cabe destacar que esta imagen remite mucho a los primeros modelos atómicos utilizados para explicar la estructura de los orbitales.

En esta imagen se representa entonces el material elegido por la maestra Fraijo para aplicar LIPSS. Por supuesto, no se trata de una ilustración científica, sino de una obra que busca también crear un efecto estético en el espectador. Los electrones no están simplemente replicados de manera idéntica en los tres átomos, tienen configuraciones geométricas distintivas, sino que tienen configuraciones geométricas distintivas, representando también la aleatoriedad de la posición de los electrones en sus respectivos orbitales.

Estructura atómica del Bismuto.

Longitudes de onda lasser

La siguiente pieza representa las diversas longitudes de los láser utilizados para la modificación de la superficie del bismuto. La luz puede comportarse como una onda, o una partícula. Alba Aguirre la representa como ondas horizontales, sobre un fondo cuadriculado con recuadros rellenos. Aunque visualmente las ondas se ven idénticas dentro de la obra, sus escalas varían, indicando diferencias en la longitud de onda.

En su tesis, Abigail Fraijo explica que utilizó tres estados de polarización láser: lineal, elíptica y circular. Este segundo momento representa la herramienta utilizada para crear estructuras en la superficie del bismuto.

Bismuthum lasser

Esta es la síntesis de las dos obras anteriores, donde se nos presentan las ondas del láser encima de la representación de un átomo de bismuto. Los láser tuvieron una frecuencia de repetición de 10 kHz y una longitud de onda centrada en 1030 nanómetros. Con acuarela, Alba Aguirre dió color a cada una de las ondas que representan los láser.

Carolina Gutiérrez Bolaños

La maestra Carolina Gutiérrez Bolaños egresó de la licenciatura en nanotecnología de CNYN de la UNAM en 2019 gracias a su tesis Proceso físico dielectroforesis y su uso en la nanofabricación de bits cuánticos superconductores tipo transmón. Estudió su maestría en ciencia material en la Luwdig Maximilians Universitet y la Universidad Técnica de Munich.

Durante su trabajo de maestría, trabajó con sincrotones, que son aceleradores de partículas, en los cuales se aceleran fotones para posteriormente colisionarlos contra diversos materiales y conocer sus propiedades. Estos dispositivos son complejos, grandes y costosos, por lo que no se encuentran en todas partes del mundo. Los únicos que he podido ubicar en toda latinoamérica están en Brasil. De forma que los científicos que trabajan en ellos, y las posibilidades de hacerlos son escasas. La maestra Gutiérrez actualmente trabaja en el sincrotón ELETTRA en Trieste, Italia.

Diagrama de un sincrotón.

Alba Aguirre creó dos piezas basadas en el trabajo de la maestra Gutiérrez, una sobre su trabajo en sincrotones, y otra sobre su trabajo con chips cuánticos.

Luz de sincrotón, línea de luz

Un sincrotón acelera partículas subatómicas en un circuito casi circular. Es decir, las partículas toman velocidad a través de un camino, como si fueran caballos en un hipódromo científico, y posteriormente son desviadas del circuito para que choquen con diferentes materiales. Sensores y equipo informático registra las reacciones para detectar las propiedades. A esto se le llama “caracterización de materiales”. También tiene muchas aplicaciones prácticas, como la transmisión de energía, tecnología médica y para la fabricación de componentes para computadoras cuánticas.

Esta obra representa un haz de fotones chocando contra tres materiales distintos. De forma que la obra está dividia en tres partes. Cada una de estas partes tiene un círculo blanco en el centro, que representa a los fotones dando en el blanco. Las diferentes formas geométricas indican que son tres materiales diferentes los que han sido bombardeados.

NanoConexiones, quantum chip

Parte del trabajo de la maestra Gutiérrez tiene que ver con la creación de nanoconexiones para chips cuánticos. Una computadora cuántica es aquella cuyos componentes son microscópicos, y utilizan significativamente menos energía que las computadoras actuales, además de lograr velocidades mucho mayores. Se piensa que esta tecnología reemplazará a los microchips actualmente en uso dentro de nuestros electrónicos modernos, sin embargo aún se encuentra en investigación.

La obra de Alba Aguirre representa uno de estos chips, basada en gran medida en las imágenes de microscopios electrónicos. Esta es, quizá, la imagen más figurativa de todo el trabajo de Alba Aguirre.

Adolfo A. Romero

Adolfo A. Romero es licenciado en física por parte de la UABC. Es fundador y presidente de Tecporio Innova Group, que es una agencia de innovación que proporciona servicios a empresas nuevas y establecidas. Actualmente es asistente de laboratorio en la Facultad de ciencias de la UABC. Su proyecto de investigación actual trata de los llamados “puntos cuánticos”. Podríamos imaginarlos como diminutas partículas de un material que normalmente se disuelven en algún líquido, por eso son llamados “puntos”, porque son partículas aisladas que flotan por ahí.

Técnicamente son nanomateriales semiconductores capaces de transformar la luz cuando pasa a través de ellos. Un nanomaterial es aquel cuyas dimensiones son microscópicas y se miden con mayor comodidad en nanómetros, es decir 1×10−9 metros. Un semiconductor es un material que se puede comportar como un conductor de la electricidad o un aislante de acuerdo a diversos factores. Actualmente, los componentes electrónicos actuales utilizan el silicio como seminconductor, pero las nanotecnologías podrían cambiar esto en un futuro cercano.

Alba Aguirre creó dos obras basadas en el trabajo de este físico. Ambas concernientes a los puntos cuánticos.

Quantum dots

La obra Quantum dots representa puntos cuánticos de grafeno. Este nanomaterial es posiblemente el más conocido debido a sus increíbles propiedades. Consiste en una delgada cadena de átomos de carbono ordenados hexagonalmente, y su producción es relativamente sencilla. Es un material similar al grafito sin embargo tiene propiedades sorprendentes: es muy resistente, es transparente, flexible, es muy buen conductor del calor y la electricidad y puede realizar las mismas funciones que el silicio pero con menos utilización de energía.

La obra de Alba Aguirre representa la estructura del grafeno mediante una intrincada red de hexágonos, similar a un panal. Dispersos en esta superficie se encuentran pequeños círculos de diferentes tonalidades, algunos rellenos, otros no, que representan los diferentes puntos cuánticos. La misma obra está dentro de una forma circular, que también podría ser una metáfora a un “punto”, que también es un concepto dentro del arte.

Particularmente, esta es la obra que más me recuerda a Kandinski, y creo que el ruso estaría muy interesado en esta bella metáfora que cruza el arte y la ciencia.

Quantum dots H2O

Esta obra representa puntos cuánticos de grafeno disueltos en agua. Esta obra también es muy metafórica y evocativa cuando comprendemos un poco detrás del contexto científico de ella. El fondo azul remite al agua, y los hexágonos y círculos que flotan en esta superficie colorida representan al grafeno. Este se trata de una especie de paisaje visual, altamente abstracto y evocativo.

Otras piezas

Estas tres obras no están basadas en conceptos de científicos de Ensenada. Más bien se enfocan en tres conceptos aislados, uno del campo de la física y dos de la astronomía. Forman parte de las primeras exploraciones de la artista, antes de establecer contacto con investigadores que le abrieron las puertas a sus proyectos. En ellas ya se aprecian los recursos que posteriormente estarían encaminados al siguiente paso en la evolución de su trabajo.

Campo saturado de sustancia

Esta es una pieza preeliminar que representa el espacio. Originalmente la artista pretendió llamarla “Éter”, eso debido a la sustancia hipotética que teorizaron algunos físicos para explicar el viaje de la luz a través del espacio. Durante el siglo XIX la física no lograba explicar este fenómeno, sobre todo si se consideraba el espacio como un vacío total. De manera que el éter era una teoría que pretendía explicar este fenómeno. Sin embargo, fue descartada con la llegada de la teoría general de la relatividad. El título actual de la pieza remite al hecho de que el espacio no está realmente vacío, sino existen ondas, partículas y fuerzas en todo el espacio, aunque en ocasiones muy diluídas. Este fue el inicio de la búsqueda de la artista por la ciencia a través del arte.

Júpiter

Esta elaborada pieza representa la mancha roja del planeta Júpiter, una de las señales más distintivas de este planeta, que posiblemente fue observada por primera vez en 1665. Se trata de una tormenta enorme que lleva activa ininterrumpidamente cuando menos desde la fecha de su primera observación. Es una conglomeración de gases, fuerzas, movimiento que nos dan un espectáculo monumental aún a milllones de kilómetros de distancia.

Portal

Este es otro experimento geométrico muy meticuloso, y muy cartográfico. La representación es incierta, pero desde mi punto de vista podría representar un portal a otra parte del universo. Quizá un “agujero de gusano”, que es un concepto astronómico que habla de puntos en el universo. En teoría podrían llevarnos de un punto del cosmos a otro, si encontramos alguna forma de superar las tremendas fuerzas que se ejercen sobre la materia al pasar por estos lugares.


Conclusión

Las principales cualidades de Alba Aguirre son su incansable disciplina y sus fuertes principios. Formas de expresión hay muchas, pero si es todavía asombroso cuando uno encuentra un artista disciplinado y con ideas tan claras.

La exposición Nanocosmos es un reflejo de esto. La obra de Alba Aguirre no es de fácil creación y tampoco de fácil lectura. En gran medida, accedí a escribir este ensayo por la preocupación de que esta obra sea bien interpretada. Para ofrecer a ustedes un panorama fidedigno de lo que representan estas obras y lo que yo veo en ellas. Lo cual se nutrió mucho de la revisión de las tesis de los científicos, consultas de artículos académicos y las comprensión de muchos conceptos que en ocasiones me rebasaron. Esto lo digo, también, tomando en cuenta mi gran interés por las ciencias, mi residencia en Ensenada durante siete años y medio, y mi formación como ingeniero que me dio algunas bases en matemáticas, electricidad y magnetismo y lógica dura.

Aún así, fue todo un reto desenmarañar estos cruces tan complejos entre las ciencias, la sociedad, el arte y la cultura. Nunca había sido tan retador para mí escribir sobre una exposición de arte, ninguna me había exigido tanto y me había causado un dolor de cabeza. No digo esto en el mal sentido, la sensación más bien parecía como si los engranes de mi cabeza comenzaran a girar después de mucho tiempo. No porque no esté acostumbrado a pensar, sino porque no me había metido en temas tan especializados que involucraran matemáticas desde hace mucho tiempo. El lenguaje que utilizo en este ensayo suena relativamente sencillo, pero leerlo directamente de los científicos sin ser especialista es particularmente complejo.

Mi recomendación final es que sigan el trabajo de Alba Aguirre. Es notable su evolución y desarrollo en este proyecto tan personal y en lo particular quiero ver hasta donde llega. Además, resulta un puente entre los científicos y nosotros. ¿De qué otra forma podríamos enterarnos de manera sencilla sobre los sincrotones, puntos cuánticos, nanochips y LIPSS? Sin sus obras, quizá habría pasado mi vida entera sin enterarme de ellos. Y si me preguntan qué prefiero entre saber o ignorar, siempre elegiré saber. Como creo que debería elegir cualquier ser humano.

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